Arranca el año y estás frente a una hoja en blanco. Nos invade una sensación de estreno, de comienzo fresco, de novedad, de infinitas posibilidades. Y también un torbellino de metas, resoluciones, objetivos, intenciones y planes que marean, aburren y abruman.

Pero seamos realistas. ¿Cuántas veces te proponés metas, pero no llegás a cumplirlas? Exacto, MUCHAS veces. A mitad de camino las cosas se complican, el ánimo disminuye y el interés se pierde.

Por experiencia, creo que fracasamos por dos motivos:

1) No son MIS metas. No son TUS metas.

Son las que otros establecen y vos tratás de alcanzar. Te imponés objetivos desconectados de tu cabeza y de tu corazón, de tus posibilidades, de tus sueños. El principal problema es que para mediados de febrero ya desistimos, perdimos el interés y estarás completamente desmotivada. Y ese combo explosivo te lleva directo a la culpa, la frustración y la parálisis.

2) El foco está puesto en el final.

La meta es alcanzar algo, en terminar, en lograr. Cuando, a mi modo de ver, lo importante es avanzar en la dirección que deseamos a partir de ahora, como se pueda y con lo que tenemos a mano. Ya lo dijo Tony Robbins: «La llave de la felicidad es el progreso». Frase que complemento con otra que repito (y me repito) siempre: «El progreso real es el progreso imperfecto».

EL PODER DE LAS METAS

La manera tradicional de establecer metas no funciona para mí. Es demasiado rígida y con poco espacio para poner en acción mi creatividad. Entonces, a prueba y error, fui armando un método más en alineado con mis deseos y necesidades. Y, sobre todo, que me ahorra tiempo y frustración.

Lo mejor: avanzo sin perder la sonrisa, sin sentirme abrumada por una nueva lista de ítems para tildar. Es un proceso para manifestar mis objetivos auténticos, que se conectan con lo que me importa y que me motivan a  trabajar todos los días para hacerlos progresar. Poco a poco, pero sin detenerme.

Entonces, con un camino claro y significativo, siento finalmente que estoy viviendo con intención y no por accidente. Con objetivos que me simplifican la vida y me ayudan a entrar en acción sin perder tiempo.

¿CÓMO SE VOLVIERON METAS SUPERPODEROSAS?

Cuando empecé a trabajar en metas únicas y conectadas con lo que es realmente importante para mí… ¡se volvieron METAS SUPERPODEROSAS! Mis deseos, incluso los más locos e íntimos, empezaron a cobrar vida, a fluir, a crecer.

Las metas superpoderosas son PERSONALES, SIGNIFICATIVAS y REALIZABLES porque están conectadas con mi propósito (único e incomparable). Cada meta superpoderosa se sostiene con un PARA QUÉ poderoso que me mantiene motivada y me recordará cuál es mi Norte. Especialmente cuando el ánimo decae, las cosas se ponen difíciles y perdemos el el interés. Porque… la vida.

Para mí, lo importante es progresar en lo que deseo. Puede ser grande, mediano, pequeño, trivial o simple. Es importante para mí y punto. Y por eso, aún el más mínimo avance siempre es un paso hacia adelante en la dirección que quiero.

Además, me recuerdo celebrar cada pequeño logro. Esas mini-victorias cotidiana que me acerca un poco más mi meta y que me demuestran que puedo tomar decisiones intencionales para vivir la vida que quiero.

¿CUÁL ES MI SECRETO?

ESCRIBIR. Dicen que a menudo, la diferencia entre un sueño y una meta no es más que un pedazo de papel. No alcanza con pensarlo. Hay que ESCRIBIR.

Es hora de poner en palabras todo lo que vive en tu cabeza y en tu corazón.

Ese compromiso se renueva cada día. Con la sonrisa de saber en qué vas a usar tus energías, tu tiempo, tu dinero y tus ganas de manera intencional y consistente en próximos meses.

¿TE ANIMÁS A DAR EL SIGUIENTE PASO?

¡Te esperamos en el workshop grupal! Será el sábado 12 de enero en Buenos Aires. Una edición especial del Workshop Metas Superpoderosas para que, en grupo, puedas descubrir TUS metas (en lugar de tratar de cumplir las de otros) y empieces a construir un plan para crear la vida que soñás. Sumate ACÁ: [email protected]

El workshop es para vos si estás lista para:

  • Descubrir y organizar tus prioridades
  • Simplificar tu agenda
  • Eliminar tus distracciones
  • Estar motivada en tus metas
  • Decir que SÍ a las cosas correctas
  • Dejar de perder el tiempo
  • Progresar en las que cosas que son importantes para vos
  • Poner en acción tu creatividad en lugar de llenarte de culpa y frustración

¿Todavía necesitás más motivos? Como bonus de inspiración te dejo estas 5 poderosas razones para establecer metas (sin aburrirte o fracasar)

5 PODEROSAS RAZONES PARA ESTABLECER METAS

#1 – TE DAN DIRECCIÓN

Un camino claro y significativo. Para sentir que vivís con intención y no por accidente. Objetivos que te simplifican la vida y te ayudan a entrar en acción.

#2 – TE ENFOCAN

Todo este proceso te obliga a pensar dónde estás en este momento, te invita a identificar objetivos y a reconocer sueños que quizás hayas tenido miedo de admitir hasta este momento. Vas a saber enfocarte en las cosas realmente importantes para vos y a poder avanzar más fácilmente en la dirección que deseás.

#3 – TE AYUDAN A CREER EN VOS

No va a importar si estás agotada, desmotivada, estancada y con poco tiempo. Vas a tener en tus manos una hoja de ruta que te simplificará el camino, te mantendrá enfocada y te guiará para que puedas avanzar abierta a los cambios que propone el caos de la vida. También vas a prestar atención a lo que funciona y a lo que no para poder «recalcular». Vos podés.

#4 – TE AUMENTAN LAS PROBABILIDADES DE ÉXITO

Aceptás que las soluciones mágicas, los atajos y los arreglos rápidos no funcionan; menos aún las fórmulas prefabricadas para el éxito. Se trata de usar los recursos que tenemos aquí y ahora para tomar decisiones intencionales. Poco a poco. Entonces un avance, aún pequeño, por el camino que elegimos es un GRAN avance.

#5 – TE MOTIVAN A SER TU MEJOR VERSIÓN

Empezás a vivir con propósito, con intención. Y es el único camino para alinear lo que sentís, pensás y hacés. Eso te empuja a avanzar, pero a tu ritmo y en tus propios términos. Cualquier progreso en la dirección deseada… es ganancia. Y hace la diferencia.